lunes, 22 de septiembre de 2014

El Corazón del Yermo, el corazón de El Anillo Único

El Anillo Único es uno de esos juegos que vino a revitalizar la obra de Tolkien en el género rolero, que había estado dominada sobre todo por el clásico manual de La Factoría y el sistema de reglas Rolemaster hasta la fecha, ofreciendo una visión nueva y diferente de cómo adentrarse en la Tierra Media sin perder un ápice de epicidad y aventura.


Su última entrega es El Corazón del Yermo, publicado por Devir como los anteriores de esta línea y bajo la coordinación de Jordi Zamarreño, un librito de 128 páginas numeradas y encuadernación en tapa dura que ha sido objeto de toda mi atención en el pasado reciente. Pese a su escaso número de páginas que nadie se llame a engaño pues contiene bastante más información de lo que pueda parecer en un principio.


Portada a color con el Peregrino Gris y las hijas de Ella-Laraña en el Bosque Negro, una de las ubicaciones estrella que aparecen incluidas en esta guía para jugar El Anillo Único. Describe las tierras del Anduin y sus valles así como el Bosque Negro de forma que se complementan con lo ya publicado en La Guía del Maestro del Saber. También incluye un pequeño bestiario y un mapa de la zona al final del libro.


La guía está dividida en apartados, cada uno con un mapa de la zona concreta que se trata y apartados que tratan de la historia, la geografía, lugares de interés o gente importante con la que los personajes pueden encontrarse. Algunos personajes no jugadores y lugares están mejor desarrollados, son los más importantes e incluyen los Salones del Rey Elfo y Dol Guldur entre otros. 


También hay ideas de fases de Comunidad y santuarios que abrir según la zona que pueden servir de ayuda a los Narradores. Todo está acompañado de ilustraciones interesantes y bonitas en general que, junto a la maquetación, dan un aspecto característico y acogedor al lector.


Como pega tan sólo la cantidad ingente de erratas que contiene para ser un libro de 128 páginas. Se entiende que puede colarse alguna, es inevitable, pero son muchas en muy poco espacio. Las hay de todo tipo como alguna letra que falta o sobra, mayúsculas y minúsculas que cambian en nombres propios o comas de más, pero sin duda lo peor es un mapa que está traducido sólo la mitad al castellano y la errata en el mapa del final del libro: "las ruinas del efugio". No hay tanta acumulación de pequeñas erratas en otros libros de Devir y sinceramente esperamos que haya sido algo puntual, dado que tanto la edición como la traducción del libro es muy buena y este detalle es lo único que empaña lo que podría haber sido un producto redondo.


Por lo demás libro interesante para leer sobre la Tierra Media y especialmente si el lector pretende dirigir en esta ambientación, ya sea para El Anillo Único u otro sistema de juego. Debo confesar que su lectura me ha gustado mucho, más de lo que esperaba, y me plantea seguir de cerca esta línea tan prometedora. 

2 comentarios:

  1. La verdad es que lo de las erratas ya es sangrante. Por no hablar de la traducción, que por mucha campaña de buenismo hacia el equipo traductor (parece que es pecado hablar mínimamente mal del ilustrísimo señor Z), traducir cosas como "bullseye" por "ojo de buey" es de Google translator.

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    1. acabo de hacer la prueba con el translator, y dice que "bullseye" es "diana"... por favor no insultemos al translator que no hizo nada para que lo comparen con los traductores de Devir...

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