lunes, 7 de octubre de 2013

Los Torvos - El Reino de la Sombra


En diversas ocasiones he podido comprobar la cantidad de preguntas sobre los interesados que hurgan en el secreto no contado sobre la raza de los Enanos en El Reino de La Sombra. Y tantas otras veces las respuestas son inexistentes... y en contados momentos muy esquivas.

Sin embargo, no es la ausencia de respuestas lo que plasma la inexistencia de una raza de humanoides rudos de talla más corta de lo que un humano normal entiende por ella. Son las preguntas incorrectas las que llevan al error.

Aquellos curiosos deberían preguntarse más bien... ¿Quienes son "los Torvos"?

Porque son los Torvos aquellos a quienes buscan. Los que, como su nombre indica, no desean ser molestados, creando una nube de olvido e inexistencia a su alrededor de forma que el tiempo y la memoria dejaron de prestarles atención para continuar con sus asuntos.

Pero los Torvos no se han marchado.

Siguen ahí, huraños, hoscos e introvertidos, ocupados en sus asuntos, escondidos bajo la superficie del mundo, atareados, mañosos, artesanos, arquitectos, constructores, forjadores, creyentes en la fe que a ellos les importa y les sustenta, y totalmente desinteresados de todo lo que se aleje de su raza y su sociedad.

Pero algunos no olvidamos que, en el pasado, los Torvos formaron parte del mundo, aunque ahora al resto de los habitantes no le importe en absoluto.

Aquí hoy os presento un artículo para definir los rasgos más útiles y particulares del pueblo de los Torvos. Su cultura, su religión, sus distintas ramas raciales, algunas nuevas Dotes que poder utilizar con esta vieja raza reencontrada, dos Ocupaciones particulares a las que los Torvos encuentran especial utilidad, y otros muchos secretos de la raza, como el metal que trabajan para sí mismos como parte de sus secretos, o un estilo propio de magia y milagros que sólo ellos son capaces de utilizar.

Espero que os guste todo lo que aquí vais a descubrir.

Que las Sombras sean iluminadas por la Luz del conocimiento.


2 comentarios:

  1. ¡¡Aaaagh!! Esto me pasa por escribir a toda ostia. En la página 2, párrafo 2 me repito en la expresión "una vez" dos veces, y la segunda sobra.

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