lunes, 20 de mayo de 2013

Aquellos Maravillosos Años?


Hoy tocaba otra entrada pero me apetece hablar de otras cosas y pagar un poco mis frutaciones roleras de los últimos meses escribiendo estas líneas.

Cuando los que te rodean y uno mismo cumplimos cierta edad, ves como el tiempo libre es cada vez más valioso, la lista de prioridades se altera y cada vez te queda menos tiempo para hacer las cosas que te gustan. Es una de las grandes razones por las que mi mesa de rol siempre ha sido una mesa con jugadores cambiantes por épocas, pasando no sólo bastante gente sino gente de muy diferentes edades.

Por ejemplo, el último grupo que tuve fue un grupo de chavales de 15-16 años durante todo un año donde pude enseñarles diferentes juegos y temáticas. Anteriormente, y casi que compaginándolo, estuve en un grupo de universitarios en la capital donde rotábamos de director y pudimos probar muchas cosas tanto viejas como nuevas. Y un largo etc.

Y esta es mi frustración de los últimos meses: cada vez me cuesta más jugar y sobretodo encontrar un grupo estable que es lo que el cuerpo me pide, un grupo estable con personajes de peso, buenas historias detrás y gran campaña que les acompañe, algo que lamentablemente en unas pocas sesiones de juego no se puede lograr y menos si sabes que el grupo no es estable. ¿Pido mucho? Es posible.
Algunos pensaran que estoy diciendo estupideces, que seguro que algo sale y me lamento por nada. Puede ser, pero como todo en la vida en el rol veo que hay etapas, etapas que te piden probarlo todo, quererlo todo y que los dados no paren de rodar, y otras donde ves que no puedes más, la mesa no te motiva por mil razones y casi te preocupas más porque te queden bien y bonitos los dibujos que por disfrutar contando una historia. 

Este último es mi caso actual, grupo inestable y jugadores poco expresivos por más que uno se esfuerce, convierten a veces la tarea de dirección en algo que hay que retroalimentar con otras cosas o fórmulas. Últimamente lo hago dedicándole más tiempo a los detalles en la mesa buscando captar mejor la atención de ellos, que cualquiera de mis movimientos alrededor del tapete sea seguido, a la vez que temido,  que incluso las descripciones previas sean más expectantes ¿qué nos sacará ahora? ¡cómo te pasas! ¡tenemos que salir de aquí cuanto antes!

Reconozco que mi mesa actualmente no me está motivando nada pero también reconozco que me estaá ayudando, en cierta manera, a usar elementos que hace tiempo estaban muy mal vistos. A pesar de todo, sigo buscando grupo estable para jugar o dirigir porque es lo que el cuerpo y mi mente me pide: concentración absoluta en un personaje, partida y campaña que es lo que necesitan las grandes campañas. 

Por cierto, actualmente seguimos jugando con Aventuras en la Marca del Este al Retorno al Templo del Mal Elemental. Después de las peripecias en Valion que llevaron a la Masacre de Robleda, el grupo descubrió en la tumba de Az-Krí-La un objecto para viajar en Los Planos y ahí están enmendando sus errores pasados.

8 comentarios:

  1. Bueno esto nos pasa a todos. Va por epocas. A mi el rol me encanta pero desde el año pasado que no he tenido una campaña como dios manda ni una partida decente. El grupo con el que me junto ahora son mas de juegos de Mesa que de Rol.

    en mi caso echo de menos el rol como excusa de juntarse con los amigos charlar. O la complicidad que te da AÑOS de partidas de piques de buenas acciones. años de conocerse.

    Pero no hay que perder la esperanza puede que los viejos tiempos nunca vuelvan.. Pero no tienen por que ser mejores que los venideros.

    Un saludo de un rolero gallego exiliado en la capital del reino.

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    1. Sin duda alguna son épocas pero a veces, lo que digo, sientes que necesitas algo y no ves luz al final del túnel de ninguna manera.

      No la perderé mientras siga teniendo tantas ganas de jugar como el primer día.

      Gracias por comentar y compartir tu experiencia Constantinopla. :-)

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  2. No sabes cuánto te entiendo. Y mira que yo de un tiempo a esta parte juego mucho, pero rara vez partidas de más de tres sesiones, breves, con mucha interrupción. Sin embargo parece que vamos mejorando en inmersión, lo que no se mejora es en estabilidad del grupo de jugadores y eso es lo que más resiente la calidad de las partidas: las ausencias repentinas, la falta de puntualidad crónica y tolerada, las incorporaciones a capón...

    La cuestión es si eso realmente se puede solucionar o no. Si no es más que una parte del ciclo y de no tener tiempo, aunque creo que es más una cuestión de prioridades. Si tu prioridad de ocio es el rol, siempre sacas tiempo. Igual no queda otra que evolucionar hacia otro tipo de rol o bien buscar un grupo pequeño, bien filtrado, fiel e implicado y dedicarte a campañas con ellos. Ahora mismo estoy intentando ambas cosas, pero la segunda cuesta hacerla porque siempre se acaban incorporando jugadores de los ocasionales, de los que hacen la del Guadiana. Espero poder organizarles para tener dos grupos y formas de jugar separadas.

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    1. Poca solución veo yo a la vista la verdad.

      Antes, como tu dices, jugaba bastante y bueno me aliviaba aunque no fuera campañones ni nada pero vas jugando semana tras semana y ese sentimiento aunque sigue ahí se alivia pero últimamente entre la falta y las pocas opciones se agudiza mucho la sensación de "necesito algo más".

      Gracias por comentar Jacobo :-)

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  3. Difícil solución tiene el caso, desde luego. No sé dónde vives, pero, ¿conoces http://www.elroldesiempreonline.com? Tal vez pueda servirte para buscar jugadores que se compenetren mejor con una campaña más currada.

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    1. Lo conozco y ya lo he usado alguna vez para este propósito. Aunque quien sabe debería renovarlo...

      Gracias por el enlace :-)

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    2. Se me olvidaba comentar por si alguno lo lee... ahora mismo estoy viviendo en Motril (Granada). :-)

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  4. En mi caso, el jugar a rol por internet me ha traído esos maravillosos años al presente... juntos cuando pensaba que ya me tocaba colgar los dados, han cobrado nueva vida a lo grande :-)

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